Tu Densitometría Ósea y Sus Valores: Guía Práctica para el Siguiente Paso

Recibiste el resultado de tu Densitometría ósea y no sabés lo que significa. Es común sentir un poco de incertidumbre al tener ese informe en las manos: ¿Qué significa realmente el “T-Score”? ¿Y ahora qué hago? 

Te explicaremos no solo qué significan los valores, sino cómo traducirlos en recomendaciones, sin saltearse la consulta médica, alimentación, ejercicio y, si es necesario, tratamiento. Transformá ese resultado en acción para cuidar la salud de tus huesos desde hoy en Diagnóstico Rojas

Densitometría: ¿Cómo se hace?

La Densitometría es un procedimiento rápido e indoloro: te acuestas en una camilla y un escáner pasa sobre tu cadera y columna, usando una dosis mínima de rayos X. No requiere preparación especial y dura unos 15 minutos.

Densitometría: ¿cada cuánto se hace?

Respecto a la frecuencia la define tu médico según tu riesgo. En general:

  • Resultado normal y bajo riesgo: Cada 3 a 5 años.
  • Osteopenia (pérdida ósea leve): Cada 1 a 3 años para control.
  • Osteoporosis o inicio de tratamiento: Cada 1 o 2 años para evaluar la respuesta.

¿Cómo interpretar un T-Score?

El puntaje T o T-Score es el indicador central que arroja la Densitometría. Básicamente, compara la densidad de tus huesos con la densidad ósea máxima promedio de un adulto joven y sano del mismo sexo. Este valor se expresa en desviaciones estándar (DE), una unidad estadística que mide cuánto se aleja tu resultado de esa referencia ideal. 

Por lo tanto, interpretar un T-Score correctamente es el primer paso fundamental. No se trata de un diagnóstico aislado, sino de una herramienta de predicción de riesgo. Según el análisis de Mayo Clinic, este examen “puede detectar la osteoporosis antes de que ocurra una fractura ósea” y además “predice las probabilidades de que sufras una fractura en el futuro”. Es decir, es una ventana de oportunidad para actuar a tiempo.

¿Qué Significan los Diferentes Valores de la Densitometría Ósea?

Los resultados se categorizan en tres rangos principales establecidos por la Organización Mundial de la Salud. Para facilitar tu comprensión, aquí tienes una tabla comparativa que resume lo que implica cada uno:

Resultado del T-Score Diagnóstico Densidad Ósea Comparada con un Adulto Joven Riesgo de Fractura Acción Principal
-1.0 o superior Normal Dentro del rango esperado (+1 a -1 DE) Bajo Enfoque en mantenimiento con hábitos saludables
Entre -1.1 y -2.4 Osteopenia (Baja masa ósea) Está por debajo del pico, pero no severamente Moderado Plan preventivo intensivo para evitar que progrese a osteoporosis.
-2.5 o inferior Osteoporosis Significativamente por debajo Alto Necesita manejo médico específico, que incluye medicación, para fortalecer huesos y prevenir fracturas

Esta tabla sirve como una guía inicial. Sin embargo, es importante recordar que tu médico integrará este dato con otros factores personales como tu edad, sexo, historial de fracturas previas y antecedentes familiares para tomar decisiones. “¿Qué puedo esperar de los resultados de una densitometría ósea?” Precisamente esto: una evaluación objetiva de tu riesgo que, combinada con tu contexto clínico, define la estrategia a seguir.

De los Resultados a la Acción: Tu Plan de Manejo Proactivo

Una vez claros los valores, el enfoque debe pasar de la observación a la acción. Un resultado no es un destino inamovible, especialmente en casos de osteopenia y osteoporosis temprana. 

El plan se basa en cuatro pilares fundamentales: seguimiento médico, nutrición, ejercicio y, cuando es necesario, tratamiento farmacológico. 

La meta es clara: fortalecer tu esqueleto y reducir al mínimo el riesgo de sufrir una fractura, que es la complicación más seria de la enfermedad ósea.

Gráfico explicativo sobre cómo interpretar un T-Score y los rangos de valores normales en una densitometría ósea.

Consulta Médica Especializada: El Pilar Fundamental

  • Interpretación y Diagnóstico


El primer paso después de recibir tus resultados es agendar una consulta con un profesional especialista, como un reumatólogo, endocrinólogo o geriatra. Este profesional no solo confirmará el diagnóstico, sino que buscará posibles causas secundarias de pérdida ósea (como problemas tiroideos o déficits vitamínicos) y evaluará otros factores de riesgo. Parte de esta evaluación incluye reconocer síntomas que a veces se pasan por alto. 

La Osteoporosis es una "enfermedad silenciosa" hasta que ocurre una fractura, pero algunos indicios pueden ser:

  • Dolor de espalda crónico, provocado por una vértebra fracturada o colapsada
  • Pérdida de estatura con el tiempo (encorvamiento)
  • Postura encorvada o cifosis
  • Fracturas que ocurren con mucha facilidad, por un golpe o caída menor

Junto con el especialista, determinarás cuándo repetir la densitometría. Generalmente, si el resultado es normal o de osteopenia estable, se puede repetir cada 2 a 5 años para monitorear. Si iniciás un tratamiento para Osteoporosis, el médico probablemente sugerirá un control antes, para evaluar la respuesta.

  • Dieta y Suplementos

Una dieta rica en calcio y vitamina D no es negociable. En Argentina, podemos aprovechar productos lácteos (leche, yogur, quesos), pescados con espina blanda como las sardinas, verduras de hoja verde oscuro y alimentos fortificados. 

La vitamina D, esencial para absorber el calcio, se obtiene principalmente del sol (con exposición moderada y segura) y de alimentos como huevos y pescados grasos. Sin embargo, es muy común tener deficiencia. 

Tu médico puede indicarte un análisis de vitamina D y recomendar suplementos en la dosis adecuada, ya que la automedicación no es recomendable.

  • Ejercicio Físico: El Estímulo que Fortalece

Los huesos responden al estrés mecánico volviéndose más fuertes. Por ello, el ejercicio es medicina. El plan ideal combina, siempre bajo supervisión médica y según tu caso:

  1. Ejercicios con soporte de peso: Caminatas rápidas, bailar, trotar suave (según tu condición), subir escaleras. Hacen que trabajen tus huesos y músculos contra la gravedad.
  2. Ejercicios de fuerza o resistencia: Usar pesas, bandas elásticas o máquinas en el gimnasio. Fortalecer la musculatura de espalda, brazos y piernas protege los huesos y mejora el equilibrio.
  3. Ejercicios de equilibrio y flexibilidad: Tai Chi, yoga básico. Son clave para prevenir caídas, el evento que desencadena la mayoría de las fracturas por fragilidad.
  4. Medicación: Cuando los Hábitos no son Suficientes

Si tu riesgo de fractura es alto (T-Score de Osteoporosis o con otros factores de riesgo), el médico puede indicar medicación. Los fármacos actuales son muy efectivos y actúan de dos formas principales: antirresortivos (frenan la destrucción ósea, como los bifosfonatos) y anabólicos (estimulan la formación de hueso nuevo). La decisión se toma de forma personalizada, evaluando beneficios y posibles efectos. Es fundamental cumplir estrictamente con la pauta y los controles para maximizar la eficacia y seguridad del tratamiento.

La conclusión sobre tu densitometría ósea y valores es que son el punto de partida, no de llegada. Un T-Score bajo es una alerta, una oportunidad para tomar las riendas de tu salud ósea con un plan integral. 

Si aún no te realizaste el estudio o necesitás repetirlo para control, consultá con tu médico. En Diagnóstico Rojas, contamos con la tecnología y el equipo profesional para realizar tu densitometría con precisión y guiarte en cada paso.

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